Vancouver - Canadá
El lugar
Vancouver, la joya del Pacífico, es con sus cerca de 2'1 millones de habitantes la tercera ciudad más grande de Canadá. Esta ciudad está integrada por una población de europeos, asiáticos y los aborígenes de Canadá que conviven sin problemas es este fascinante ambiente multicultural. Vancouver tiene una ubicación excepcional: al oeste la Costa del Pacífico, al norte las montañas y al este colinda con el Fraser Valley ... más
Vancouver, la joya del Pacífico, es con sus cerca de 2'1 millones de habitantes la tercera ciudad más grande de Canadá. Esta ciudad está integrada por una población de europeos, asiáticos y los aborígenes de Canadá que conviven sin problemas es este fascinante ambiente multicultural. Vancouver tiene una ubicación excepcional: al oeste la Costa del Pacífico, al norte las montañas y al este colinda con el Fraser Valley que pertenece a la Columbia Británica.
Pocas ciudades ofrecen una combinación tan idílica entre gran urbe y paisaje natural intacto. La infraestructura para la práctica de actividades deportivas es extraordinaria, así se encuentran: senderos para recorrerlos a pie o en bicicleta, instalaciones de voleibol-playa, centros de alquiler de kajac, muros para escalar y zonas de esquí.
El Stanley Park, ubicado entre el puerto y el mar, merece una visita. Una excursión muy interesante es el paseo en telesférico a las Grouse Mountain. Desde la cima se contempla una panorámica fabulosa sobre la ciudad, bahías y montañas.
El visitante puede relajarse en el casco antiguo «Gastown» tomando un café en una cafetería o deambulando por la zona de paseo «Robson Street». Los visitantes disfrutan del ambiente cosmopolita, los eventos culturales, el clima templado y el paisaje único. En enero, el visitante puede celebrar el «Chinese New Year», visitar el «TD Canada Trust Jazz Festival» en junio o el «Vancouver Folk Music Festival» en julio. Si visita la ciudad en agosto no deje escapar el «Celebration of Light» fuegos artificiales espectaculares o asistir en septiembre al «Vancouver International Film Festival» que proyecta 300 películas de 50 países diferentes. En diciembre puede tomar participar de la «Christmas Carol Ship Parade».
Vancouver
La ciudad de la alegría de Canadá
Entre el Pacífico y las Cascade Mountains se encuentra ubicada Vancouver: la capital canadiense de la alegría y la metrópoli más grande de la costa oeste norteamericana. Pocas ciudades en el mundo presentan un marco natural tan impresionante como Vancouver. El marco es sencillamente idílico.
Vancouver es la tercera ciudad más grande de Canadá y está situada a 40 kilómetros al norte de la frontera con los Estados Unidos, a unos 150 km de Seatle pero a la enorme distancia de 4.800 kilómetros de Toronto. Su ubicación, a orillas del Pacífico y tras las Cascade Mountains, juega un papel importante en el clima de la ciudad. Al contrario que el clima continental de otras ciudades canadienses (inviernos fríos y con nieve y veranos con temperaturas altas), Vancouver tiene un clima suave y moderado gracias al Pacífico que trae las corrientes marinas japonesas. El clima es tan templado que se puede pescar o jugar al golf durante todo el año. Las temperaturas medias comprenden los 6 – 8 grados en invierno y los 21 – 23 grados en verano. Las precipitaciones anuales se pueden comparar con Zurich: Vancouver tiene entre los meses de mayo y septiembre una media de 30 días de lluvia más que la ciudad de Zurich que tiene 60.
Vancouver es una ciudad con un espíritu joven y está rodeada de una naturaleza en estado puro. Hace 120 años, en 1883, Vancouver era un lugar fronterizo con 145 habitantes blancos. Victoria era en esa misma época una ciudad cosmopolita en pleno desarrollo.
La ubicación, en unos de los mejores puertos naturales de la Costa Oeste y las redes ferroviarias fueron de gran aportación al crecimiento de la ciudad. Vancouver fue el lugar de la Exposición Universal de 1986. Con ocasión de este gran evento, la belleza del paisaje y la calidad de vida de esta ciudad se dieron a conocer en el mundo entero. A muchos de los 22 millones de visitantes les gustó tanto que decidieron quedarse. Tras la Expo, la ciudad siguió un desarrollo dinámico y es hoy una ciudad que sigue creciendo y la metrópoli comercial, financiera e industrial de la Columbia Británica. La ciudad está experimentando la llegada de nuevos ciudadanos y turistas que conocen las nuevas ventajas de esta ciudad.
Vancouver es la patria de personas venidas de más de 100 naciones y en esta ciudad confluyen corrientes del este y del oeste. Las numerosas étnias caracterizan la imagen de la ciudad: el China-Town, el segundo más grande en Norteamérica, tras San Francisco, el «Pequeño Japón» o las sinagogas en el Oak Street y en el barrio francés. Durante los fines de semana se tiene la impresión de haberse extraviado en China, Japón, Italia o Sudamérica. Esta ciudad tiene apenas 100 años. Muchos de sus habitantes viven aquí desde hace poco. Las tradiciones de sus países de origen están aún muy vivas, algo que se manifiesta en las fiestas y celebraciones de los diversos barrios, en los innumerables restaurantes o en los encuentros familiares en los diversos parques. Dos tercios de los inmigrantes provienen del área asiática y cada año vienen otros diez mil. El porcentaje de habitantes asiáticos comporta el 25% de la población, con tendencia al aumento.
La excepcional ubicación de la ciudad en medio de una naturaleza grandiosa y un clima templado condicionan las actividades de ocio y sociales de las personas de Vancouver. El carácter de estas personas conserva todavía el espíritu pionero de los californianos y otro tanto de la inquebrantable mentalidad «Don't Worry» de los australianos. «Desenfado» es la palabra clave de la ciudad. Aquí los pantalones de algodón desbancan al traje y la corbata en casi todos los ámbitos. En este lugar, ir a la moda significa cuidar el cuerpo y tener un tono bronceado en la piel. Este culto al cuerpo y la debilidad por el deporte llama mucho la atención de los visitantes. En Vancouver, la gente no se encuentra para ir a comer sino para ir a andar, nadar, cabalgar, jugar al tenis o al golf, esquiar, practicar submarinismo o windsurf, navegar con kajac, escalar montañas o pasear con las bicicletas. Todo esto es posible dentro de las fronteras de la ciudad. ¿En qué otra ciudad de millones de habitantes es posible esto? El éxito profesional no ocupa el puesto más importante en la escala de valores de la felicidad sino la organización del tiempo libre. El amor al tiempo libre se percibe en las concurridas playas y en los numerosos parques de la ciudad: innumerables deportistas de footing y ciclistas llenan los parques de la ciudad y con el comienzo de la temporada de esquí se desplaza el ambiente a las montañas.
Lo más impresionante de Vancouver es su maravillosa naturaleza en estado puro. La espectacular ubicación de la ciudad, rodeada de mar y cadenas montañosas, ofrece desde numerosos lugares unas vistas panorámicas espectaculares. Una de las vistas panorámicas más impresionantes se tiene desde la Grouse Mountain con 1.230 metros de altura. Un telesférico lleva a los visitantes en pocos minutos hasta la cima. Desde aquí se divisa un panorama sensacional sobre la ciudad, el mar, la Vancouver Island y las montañas colindantes. Desde esta perspectiva es fácil ver como la ciudad se fusiona con la naturaleza. Anchos trechos de parques poblados de árboles forman un cinturón verde que cruza el centro urbano. Pistas de esquí de rango mundial se situan directamente por encima de los jardines en las afueras de la ciudad.
Con 150 jardines y el gigantesco Stanley-Park, Vancouver tiene un récord mundial en parques y zonas verdes. Sólamente el Stanley-Park abarca un área de más de 1000 acres (cerca de 400 hectáreas). Éste está situado a sólo 5 minutos del centro urbano y es el parque urbano más grande en toda Norteamérica, siendo el lugar ideal para practicar innumerables actividades deportivas y de ocio. El parque está situado al margen de la ciudad y tiene la forma de una península, es decir, está rodeado de agua por casi todas partes. Aquí se dan cita no sólo innumerables deportistas sino también numerosas familias. A lo largo de la costa se extiende un sendero de bicicleta de 10 kilómetros, el cual también es utilizado por deportistas de footing y patinadores. En el interior del parque hay un zoo, así como, un acuario.
Del interior de la ciudad impresionan las torres de cristal. Desde el concurrido centro urbano hasta las playas de arena hay 15 minutos a pie. En el histórico Gastown se hallan numerosas tiendas de souvenir y el único reloj de vapor del mundo. El barrio en el Pender Street, tras San Francisco, es el asentamiento chino más grande del mundo. Aquí se hallan un gran número de buenos y económicos restaurantes asiáticos. El turista tiene que conocer este lugar.
Se pueden emprender viajes a numerosos destinos a los alrededores de la ciudad. El turista no debe dejar pasar la ocasión de emprender una excursión con el ferry a la Vancouver Island. Esta es la isla del Pacífico más grande de toda Norteamérica y presenta un paisaje natural espectacular. Los 435 kilómetros de largo y los 48 hasta 80 kilómetros de ancho de la isla se recorren de la mejor manera en tren o en coche. La capital de la provincia de Victoria posee un gran atractivo gracias a sus jardines, sus espectaculares vistas sobre las montañas de las costa y el interior de la Columbia Británica con su arquitectura victoriana y el venerable encanto inglés.
La Whistler Mountain es la zona de esquí número uno de Norteamérica y está situada a 120 kilómetros al norte de Vancouver. Aquí se dan cita en invierno, además de los miles de apasionados de los deportes de invierno, también los famosos de esta región y estrellas de Hollywood. En verano, esta pequeña ciudad montañosa es el lugar perfecto para recorrer preciosos senderos por rutas muy distintas.
Si al turista le gusta esquiar puede hacerlo muy cerca de la ciudad: en la zona montañosa de la costa North Shore, Cypress, Grouse y Seymour. Todos presentan las condiciones ideales: están cerca de la ciudad y sus pistas están abiertas desde noviembre hasta abril. Motivo por el que la gente no se encuentra en la oficina durante los días buenos.
Y por si todo esto fuera poco, la Columbia Británica, extenso y poco poblado, está rodeada de una naturaleza intacta, paisajes montañosos, fiordos, islas, extensas y fértiles llanuras, bosques y ríos navegables y una fauna maravillosa.
Vancouver es una urbe segura y limpia que no transmite la sensación de ser una ciudad de millones de habitantes. En todo momento se tiene una visión de conjunto. Apenas hay otra ciudad con la que la palabra "calidad de vida" esté en más consonacia como Vancouver.
¿A quién le puede sorprender que muchos ciudadanos encuestados contestasen que no vivirían en ningún otro lugar del mundo que no sea Vancouver? Al fin y al cabo tienen todo lo que necesitan a las puertas de sus casas.
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