Canadá
Canadá es un país relativamente joven. Su historiografía abarca los últimos 500 años. Sus primeros pobladores fueron los indios y los esquimales, éstos últimos provinientes de Asia hace 30.000 años. LLegaron a Canadá atravesando un istmo que unía Siberia con Alaska.
El primer contacto entre indígenas y europeos se produjo hace 1000 años cuando los vikingos de Islandia se establecieron en tierras canadienses durante un corto período de tiempo. Sin embargo, el auténtico descubrimiento de Canadá llegó 600 años más tarde, cuando descubridores franceses e ingleses buscaban una ruta mejor para el comercio con el Extremo Oriente. Franceses e ingleses levantaron una hilera de fuertes; mientras que los franceses se concentraron en la zona del Río San Lorenzo, la zona de los grandes lagos y el Mississippi, los ingleses eligieron las zonas de la Bahía de Hudson y la Costa Atlántica, en la actual New England. Estos asentamientos costituyeron el punto de arranque de la rivalidad entre Inglaterra y Francia.
En el oeste el número de inmigrantes aumentó notablemente, alcanzando en 1913 con 400.000 su máximo nivel. Durante esa época Canadá vivió su gran desarrollo económico y se convirtió en una potencia industrial y agraria. Tras la caída del Imperio Británico, Canadá consiguió en 1931 independizarse de Gran Bretaña. La crisis financiera mundial causó estragos en Canadá. Paradójicamente, el impulso que vivió la industria armamentística durante la Segunda Guerra Mundial contribuyó a la salida de la crisis. Acabada la guerra, Canadá se había convertido en la cuarta mayor potencia industrial del mundo, hecho al que le debe actualmente su excelente calidad de vida.
Los primeros inmigrantes provenían de Gran Bretaña y países de la Europa del Este. La segunda ola de inmigrantes se dio al acabar la guerra y procedía de Asia, Sudamérica y El Caribe. Todas estas culturas se aglomeraron formando un rico mosaico cultural.
En estos últimos 30 años, Canadá ha estado discutiendo sobre cuál es su verdadera nacionalidad. El descontento de muchos francocanadienses de la provincia de Québec dio lugar en 1980 a un referendum con el fin de conseguir su independiencia política. Sin embargo, la mayoría votó a favor del mantenimiento del estado actual.
La disposición al compromiso caracteriza Canadá. Este país que en su día fue fundado por dos adversarios históricos crece cada día gracias a la riqueza cultural e idiomática que aportan los nuevos inmigrantes. La moderación y la tolerancia conforman el espíritu canadiense. Unión y concordia en la pluralidad es el ideal canadiense.







